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SITUACIONES ESTELARES DE LOS 22 DIAS DE FIESTA

FIJADOS HACE 5300 AÑOS Y FENÓMENOS COINCIDENTES

 

  FRANCISCA MARTÍN-CANO ABREU

 

 

 

ESTA PÁGINA TIENE SU PROPIO FONDO MUSICAL

 

2ª parte

 

c) Aclaraciones respecto a algunas incorrecciones que introducimos voluntariamente

Las obras de arte que aparecen en nuestros artículos, la conectamos a determinadas situaciones estelares y correspondientes a determinados días de fiestas, de las 22 fechas posibles, de las fijadas hace 5.300 años. En ellas introducimos una incorrección, por dificultades expresivas, por comodidad y para conseguir recordar cada una de las fechas importantes del calendario prehistórico y su correspondiente situación estelar.

De forma que cuando decimos que dos obras representan, por ejemplo el 14 de febrero, pero una fue realizada hace 18 milenios y otra hace 5 milenios, no somos precisas al decir que ambas reflejan el 14 de febrero. Deberíamos decir: "reflejan el día de fiesta que coincidía con la que tenía la misma situación estelar correspondiente el atardecer del 14 de febrero de hace 5 milenios". O sea que era día de fiesta el día en que Híadas se iba al ocaso al atardecer, fijado hace 5 milenios en el 14 de febrero. (En realidad, en este caso, ambas escenas estarían separadas entre sí seis meses. Y mientras la de hace 18.000 años reflejaría el evento estelar vespertino de Híadas yéndose al ocaso el 15 de agosto, al final del verano y antes del otoño, la obra de arte de hace 5.300 años reflejaría el evento estelar vespertino de Híadas yéndose al ocaso al final del invierno y antes de la primavera: el 14 de febrero. Hoy el mismo hecho astronómico de Híadas yéndose al ocaso tiene lugar el atardecer del 1 de mayo).

Pero cometemos la imprecisión de considerar que ambas correspondían al 14 de febrero como recurso expositivo, porque aclararlo no nos añade nada a nuestra exposición y porque nuestro interés no es saber la fecha que tendría la situación estelar de Híadas yéndose al ocaso al atardecer de hace 18.000 años o 5.000, sino el hecho de que se mantuvo la fiesta durante miles de años cuando se producía tal situación estelar y se reflejaba en obras de arte.

Obviamente lo que tratamos de mostrar es nuestra hipótesis de que se mantenían desde la Prehistoria, situaciones estelares reflejadas en obras de arte y con motivos que aludían a constelaciones que aparecían de forma sincrónica en determinadas situaciones estelares de cualquiera de los 22 días de fiesta.

22 días de fiesta, con fechas como el: 14 de febrero, 15 de agosto, 24 de junio, 25 de diciembre, 1 de mayo, 1 de noviembre, 5 de enero... que curiosamente son las mismas fechas que coinciden generalmente con las de los días de fiesta del calendario cristiano. Pero las situaciones estelares de las fechas de los días de fiesta heredadas por la religión cristiana, están desfasadas dos meses y medio respecto a las situaciones estelares que tenían lugar hace 5.300 años cuando fueron fijadas.

Y este hecho trascendental es el que nos llevó al descubrimiento de que las diferentes situaciones estelares eran las que marcaban los días de fiesta desde la Prehistoria, teniendo como razón de su elección precisamente el que era entonces cuando "centralizaron" los diferentes hechos astronómicos señalados.

Lo que corroboraría que las fechas de las fiestas cristianas, que se celebran generalmente en las mismas fechas en que se celebraban las fiestas paganas a las que sustituyen, cuando coincidían con precisas situaciones de las constelaciones en el cielo, tienen su origen en las fechas de los días de fiesta prehistóricas. Pero dado que se celebran dos meses y medio después respecto de los hechos astronómicos que tenían lugar entonces, mostrarían al conservar las fechas de celebración, el desconocimiento de los mitólogos cristianos de su coincidencia con señalados hechos astronómicos y su relación con la historia de la agricultura, cuando tenían finalidad agrícola.

Por ejemplo: en el mito cristiano se narra que la Virgen María, tras concebir a Jesús de manera virginal [Mateo (1, 18)], dio nacimiento a su hijo Jesús. Y la iglesia cristiana, pretende celebrar su concepción como si fuese un ser real nueve meses antes de su nacimiento, que celebra en la fiesta del 25 de diciembre actual (cuando ya no se produce el orto vespertino de las estrellas Espiga y Vendimiadora de la constelación Virgo, que era la situación astronómica del día de fiesta en que se conmemoraba hace miles de años y anunciaba la recolección de espigas y vendimia). Pero el nacimiento de Jesús es una metáfora religiosa que relata la culminación de la historia de la agricultura, en el que Jesús, al igual que Mitra, Buda, Horus, Carpo, Sida (granada), Misa y Libera (uva)... protagonistas de otras religiones "paganas" = "agrícolas", nace de una Madre Virgen un 25 de diciembre, igual que las figuras similares simbólicas. Todos los bebés, protagonistas de las otras religiones "paganas" = "agrícolas", se identifican con el "fruto del vientre virginal" de la Virgen / de la Diosa, tras haber sido semilla que por fin se convertían en fruto.

De manera que, a pesar de la pretensión de los mitólogos cristianos que nos quieren hacer creer que el nacimiento de Jesús es real y corresponde a un hecho cronológico, lo único que hacen es una manipulación de la narración metafórica en la que se basan y toman en sentido literal lo que no es más que un mito, similar al de las religiones precedentes: es la culminación de la historia de la agricultura. Su nacimiento imita el de otros seres que nacían en la época en que se recolectaban los frutos de invierno.

Por lo que el origen de esta fiesta y la elección de la fecha de celebración, así como otras fiestas cristianas, son herederas de mitos y fechas festivas paganas, a las que se les ha dado una envoltura con la doctrina cristiana, y celebradas además desfasadas dos meses y medio después de los hechos astronómicos con que eran anunciadas en época arcaica: conservan los días de fiesta prehistóricas, pero no los hechos astronómicos en que se fundamentaban.

Asimismo los rituales de las fiestas cristianas, son herederas de las paganas. Y se evidencia porque cobran plenamente sentido al analizarlos bajo el punto de vista de que se inspiraban en las constelaciones de las situaciones estelares de las fechas en que se celebraban, muestras de que nacieron inspirados en relatos de la mitología arcaica y en precisos hechos astronómicos.

Así que la causa de que seamos imprecisos al adjudicar a dos obras de arte no sincrónicas, la misma fecha a la situación estelar a la que aluden, pero separadas en el tiempo varios milenios, es con el objeto de explicitar que las fechas de los días festivos prehistóricas, han sido heredadas por el cristianismo, que celebran fiestas en fechas similares (a pesar de que ya no anuncian iguales situaciones estelares). Y que el origen de la elección de estas fechas, estuvo en que era entonces cuando se producían de forma centralizada precisas situaciones estelares de las constelaciones.

d) Aclaraciones para desfase de 75 días entre hechos estelares de diferentes milenios

Decíamos que gracias a que J. R., el 31 / 10 / 02 en (2002e), nos comentó la imposibilidad de que el desfase correspondiente a situaciones estelares separadas varios milenios, fuese de 75 días, nos hemos dado cuenta que el desfase de 75 días entre las situaciones estelares actuales y las de hace varios miles de años, corresponderían a los eventos astronómicos de hace 5.293 años. Él realizó una sencilla regla de tres, en la que conocido el período de la precesión de 25.770 años, resultaba que el desfase para un período de 2.000 años era sólo de 28 días.

[Una nueva aclaración. Por un lado sabemos que Sirio: "Era estrella de gran importancia en la antigüedad, por coincidir su salida heliaca con el solsticio de verano..." (Enciclopedia U., Tomo 43: 1988, 1067) y por otro: "Sin embargo, debido a la precesión del eje terrestre, actualmente Sirio reaparece en el cielo matutino a principios de septiembre." (Herrmann: 1990, 148).

Y partiendo de estas dos afirmaciones hemos hallado que el desfase entre la fecha del orto de Sirio hace 5.300 años (21 de junio) con la que se produce actualmente hoy (5 de septiembre del año 2002) es de 75 días. Este dato nos hace deducir que hace 4.000 años (conocido el período de la precesión de 25.770) el orto de Sirio tendría lugar con un desfase de 75 - 56 = 19 días respecto a lo que ocurría entonces (4.000 x 365 / 25.770 = 56) así que tendría lugar el 4 de julio. Hace 3.000 años tendría lugar con un desfase de 75 - 42 = 33 días (3.000 x 365 / 25.770 = 42), así que tendría lugar el 24 de julio. Hace 2.000 años, tendría lugar con un desfase de 75 - 28 = 47 días (2.000 x 365 / 25.770 = 28), así que tendría lugar el 7 de agosto. Hace 1.000 años, tendría lugar con un desfase de 75 - 14 = 61 días (1.000 x 365 / 25.770 = 14), así que tendría lugar el 21 de agosto. Hace 100 años tendría lugar con un desfase de 75 - 74 = 1 días (100 x 365 / 25.770 = 1) así que tendría lugar el 4 de septiembre. Y hoy día, tendría lugar con un desfase de 75 - 0 = 75 días, así que tendría lugar el 5 de septiembre.

Y esta reflexión nos hace caer en la cuenta de que la "fecha exacta" con que habría sido fijado el orto heliaco de un astro para cualquier año (que no difiere en más de una hora del orto del sol), habría sido resultado de aplicar una regla de tres, conocido el período de la precesión de 25.770 años. Porque como cualquiera puede ver con un sistema sofisticado de observación celeste, o simplemente mirando al cielo durante al menos quince días antes del 5 de septiembre (en que de forma "oficial" se produce el orto de Sirio en el año 2002), verá que también se produce el orto de Sirio y cada día ocurrirá minutos antes de la hora del día oficial en que "estaría fijado de forma exacta" el orto heliaco de Sirio. Es decir quince días antes se producirá 60 minutos antes de la hora en que se producirá el orto heliaco de Sirio el "día oficial", al día siguiente unos 56 minutos antes. El 3 de septiembre se producirá unos 8 minutos antes. Y lo mismo ocurrirá al día siguiente del día oficial en que "estaría fijado de forma exacta". Es decir que el orto heliaco de Sirio el 6 de septiembre se producirá 4 minutos más tarde de la hora fijada para el 5.

Por lo que deducimos que la fecha "exacta" para saber cuándo se producirá el orto heliaco de Sirio de determinado año (que no difiere en más de una hora del orto del sol), es el resultado de aplicar la regla de tres, conocida la precesión].

 

O sea que los diferentes eventos astronómicos con un desfase de 75 días respecto a los actuales, fueron "fijados" en una fecha exacta: antes del año 3300 adn. Y por esa fecha tan antigua, deducimos por diferentes datos que luego especificaremos, que la autoría sería de Sacerdotisas y además posiblemente de Mesopotamia.

Respecto a la fecha es indudablemente exacta, porque sólo en esta fecha de hace, más exactamente 5.293 años, era coincidente el orto heliaco de la constelación Can Mayor / Canícula con el solsticio de verano. Está de acuerdo la información que recogen los enciclopedistas del Tomo 2 (1988, 511): "El nombre canis de la constelación fué (sic) el origen de la voz canícula para designar los ardores del verano." Y de ello se deduce que sólo en el año 3300 adne pudo haber sido bautizada con este nombre, que alude con metáfora semántica, al fenómeno coincidente con su orto matutino y el solsticio de verano: los ardores / el tiempo de perros / la canícula. Y no pudo haber sido bautizada posteriormente ya que nunca más fue verdad tal hecho y no lo volverá a ser hasta dentro de 20.477 años (25.770 - 5.293).

También hace 5.300 años sería bautizada la estrella Sirio, ya que sólo entonces su nombre: Sirio "La Abrasadora" se identificaba con el fenómeno asociado a su orto matutino: calor abrasivo. Lo que pone de relieve que tanto el nombre de la estrella Sirio "La Abrasadora" de la constelación Can Mayor / Canícula, como la misma constelación, fueron bautizadas cuando el orto heliaco era coincidente con los calores abrasadores del solsticio de verano, hecho que sólo fue puntualmente cierto, en el año 3300 adne.

Respecto al lugar en que fueron bautizadas podría ser Mesopotamia. Lo deducimos por un dato que nos aporta Herrmann en (1986, 148): "La procedencia de la denominación Sirio no está del todo clara. Tal vez el nombre procede de la astronomía de la antigua Babilonia y (...) la misma palabra significa también «la abrasadora»."

Y de ahí deducimos a la vez que tal hecho sólo lo podían saber Sacerdotisas, porque existen pruebas que evidencian que el conocimiento astronómico oficial, en manos de Sacerdotes varones sumerio-acadios, del estado patriarcal de las civilización de Mesopotamia, era diferente. Pero dado que allí se bautizó a Sirio con un nombre que hacía alusión al fenómeno coincidente con determinada posición, deducimos que fueran Sacerdotisas sus autoras, porque los Sacerdotes oficiales varones no "sabían" asociar un evento estelar con un fenómeno meteorológico.

Por todo ello deducimos también que en ese IV milenio adne, fueron "fijados" las situaciones estelares de los 22 días de fiesta de la religión agrícola, desfasadas 75 días respecto a las fechas de similares eventos astronómicos actuales (cuando escribimos esto, estamos en el año 2002). Y sería fijado por Sacerdotisas, quienes además serían las conocedoras de otras constelaciones y las que las bautizaron. Ellas mantendrían en secreto tales conocimientos y los transmitirían a otras mujeres iniciadas en su doctrina que lo extendieron y mantuvieron en secreto, a otros lugares de la cuenca del Mediterráneo (antes de que fueran "redescubiertos" por Arato 3 mil años después. Asimismo ellas serían las iniciadoras de los rituales de los 22 días de fiestas conservados durante milenios por otras religiones.

[Hay otro dato que evidencia que los diferentes hechos astronómicos, asociados a fenómenos meteorológicos y concretizados en mitos religiosos, fueron fijados en ese momento (hace 5.293 años) y también que tal conocimiento fue compartido por Sacerdotisas de La India. Nos referimos a una frase leída en Feuerstein (1995, 156-157) que dice: "Tradicionalmente, se cree que este período de decadencia moral y espiritual comenzó con la muerte del hombre-Dios Krishna, el 18 de febrero de 3102 a. de C...."

Para interpretar tal frase partimos del conocimiento de que la "muerte de Krishna" se refiere a un hecho astronómico, además de a un proceso agrícola. Krishna, como protagonista mortal de la historia de la agricultura, encarna a la semilla en la mitología hindú, que muere y resucita, asociada al período de siembra y floración vegetal (que moría todos los años simbólicamente en el período de siembra). Y sabemos que tal mito se concretizaba en el hecho astronómico del ocaso vespertino de la estrella Espiga (aparece llamada así en una mapa de un Planisferio de la E. U. I., Tomo 55 de 1985, la actual estrella c Saiph) de la constelación Orión, que se producía hace 5.293 años el 14 de febrero (hoy tal hecho estelar tiene lugar el 1 de mayo). Si la tradición recoge la información de que la muerte de Krishna en el año 3102 (191 años después del haber sido fijado en año 3293 adne) "comenzó un período de decadencia moral y espiritual" deducimos que se refiere al hecho de que ya era notorio que existía un desfase entre determinado hecho astronómico y el clima, que se habían asociado de forma estadística para recordar los procesos agrícolas. De forma que mientras en el año 3293 adne todo estaba perfecto: cuando se celebraba la muerte de Krishna (semilla) era coincidente con el ocaso de la estrella Espiga de la constelación Orión y el período adecuado para la siembra de semillas del 14 de febrero (coincidentes con las lluvias), en el año 3102 la muerte Krishna / el ocaso de estrella Espiga de Orión tendría un desfase algunos días (5102 x 365 / 25.770 = 3) y en vez de producirse el 14 de febrero, tenía lugar el 17 de febrero, debido a la precesión. Y al estar desfasado el hecho astronómico respecto al fenómeno coincidente esperado (las lluvias que se adelantaban a la siembra de semillas), dejaba de ser efectivo para anunciar la tarea agrícola de la siembra. Así que el ocaso de Orión no estaba de acuerdo con lo que se había estructurado respecto al clima. Es decir que de toda la estructura religiosa con fundamento astronómico / todo el tinglado que se había inventado para anunciar las tareas agrícolas, dejó de ser coincidente con las constelaciones, en las que se habían inspirado para crear los mitos, los rituales sagrados de las fiestas sagradas, los motivos que aludían simbólicamente a las constelaciones y a los fenómenos...]

Sabemos que en Mesopotamia en época prehistórica antes del IV milenio, al igual que en el resto del universo, sólo había Sacerdotisas de culto a la Divinidad, del mismo género que (se creía) reinaba en la Naturaleza. La evidencia es arqueológica, ya que exclusivamente son femeninas las más arcaicas obras de arte humanas. Está de acuerdo con ello Delporte, que aporta la afirmación de Saccasyn Della Santa sobre las exclusivas figuras femeninas auriñacienses en (1982, 276): "Figuran magas, sacerdotisas o vestales (prêtesses)." Exclusivas Sacerdotisas que en principio eran las conocedoras y transmisoras del conocimiento sagrado y las únicas que participaban en cultos de Fertilidad.

Con la evolución de los panteones religiosos a principios de época histórica (en Mesopotamia en el IV milenio adne), compartieron el culto religioso y transmitieron su doctrina no sólo a mujeres Sacerdotisas iniciadas, sino también a Sacerdotes eunucos iniciados, que habrían de guardar secreto de sus conocimientos bajo pena de muerte. Estos Sacerdotes eunucos, que representaban en Tierra al paredro castrado de la Diosa Madre, empezaron a compartir con las Sacerdotisas los cultos y rituales sagrados.

Con la evolución al politeísmo, las Sacerdotisas seguían participando en los festivales agrarios, vestigios del ejercicio del culto de épocas matriarcales, cuando eran en exclusiva mujeres, las que ejercían el Sacerdocio de la única Diosa adorada y las únicas que participaban en ceremonias sagradas en su honor. Lo ratifica Pomeroy en (1987, 96): "La existencia de festividades exclusivamente femeninas ha sido explicada de distintas maneras. Una hipótesis es que los cultos femeninos eran supervivencias de un período matriarcal cuando toda la religión estaba en manos de mujeres. Otra explicación es que las mujeres en las sociedades primitivas tenían a su cargo la horticultura y la jardinería, y por tanto, estaban implicadas en los cultos a la fertilidad." (Ampliamos en nuestro artículo: Estudio religioso de la participación femenina en la vida pública: Sacerdotisa http://es.geocities.com/culturaarcaica/sacerdotisafuncion.htm).

En Mesopotamia, en época protohistórica (siglo XXXIII adne) ya hay también Sacerdotes varones normales (no sólo eunucos) que ocupan puestos importantes en los Templos bajo la advocación de Dioses, a la vez que hay Sacerdotisas que ocupan puestos importantes en los Templos bajo la advocación de Diosas. Sirva de ejemplo Enungalanna, Sacerdotisa de Eridu que en tiempos del rey Amarsuena, da nombre al año 8º, llamado (con todos los términos) correspondiente al año 2038 adne, según Sanmartín y Serrano (1988, 20): "«Se entronizó a Enungalanna, amada de Amarsuena, como sacerdotisa de la ciudad de Eridu»."

Siguen refiriendo Sanmartín y Serrano en (1988, 53): "El (sic) las épocas protohistóricas, el centro del estado lo constituía el dios o la diosa patronos de la ciudad, propietarios absolutos de todos los recursos económicos, comenzando por las tierras de cultivo y los pastos adyacentes. En consecuencia el templo fue el centro de la administración y del gobierno: es la ciudad-templo sumeria (Falkesnstein, 1954)."

Añaden Sanmartín y Serrano en (1988, 54): "Este estado de cosas cambió... con la instauración del estado centralista..."

Y en (1988, 56): "El régimen político de la ciudad-templo protodinástica había ido evolucionando hacia regímenes de monarquía absoluta basada en la ideología patriarcal. La monarquía autárquica se convirtió de este modo en la forma de gobierno definitiva para el resto de la historia, no sólo mesopotámica, sino de toda el Asia Anterior."

Y es justo con la llegada de la "monarquía absoluta basada en la ideología patriarcal" cuando los Sacerdotes sumerios de la civilización estatal mesopotama, empiezan a inventar a partir del III milenio adne, el calendario zodiacal, cuyo conocimiento oficial es conocido. Este zodiaco babilónico, según Ojeda (2002) empezó con cuatro constelaciones, conocidas hoy en occidente, con el nombre de Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis. En el año 2700 adne se crearon otras cuatro constelaciones zodiacales: Tauro, Leo, Escorpión y Acuario. En el año 1200 adne se crearon las constelaciones zodiacales: Aries, Cáncer, Libra y Capricornio. Y cientos de años después llegó a tener 18 constelaciones zodiacales, hasta que terminaron por reducirse a 12. 12 constelaciones, que con algunas variaciones, forman el zodiaco que fue heredado por los griegos en el primer milenio adne y es el que ha llegado hasta hoy.

En las fuentes que informan del conocimiento astronómico oficial mesopotamo de culturas sumerio-acadias, como la obra "Mul-Mul (en sumerio, "estrellas"), es decir, las Pléyades" en palabras de Marín (2000), y otras fuentes semitas y posteriores acadias y babilonias, muestran que conocían otras constelaciones no zodiacales como: Dragón, Águila, Pegaso, Andrómeda, Orión, Auriga.... Pero desde luego no existe evidencia de que mundo "oficial" conociera la constelación Can Mayor / Canícula y así permaneció durante miles de años.

Tampoco los conocimientos oficiales griegos la incluía en principio. Se pregunta Ojeda (2002): "Desde el punto de vista de la arqueoastronomía surge el problema de relacionar el cielo de época homérica con el de Ptolomeo. Efectivamente, en las obras de Homero y Hesiodo sólo se describen unos cuantos astros: la Osa (también descrita como el Carro), Orión, las Pléyades, las Híades, Arturo y Sirio. ¿De dónde proceden el resto?. "

Esta constelación no fue conocida, hasta ser mencionada por Arato (n. alr. 310 - m. 240 adne) de Solos, Cilicia, Anatolia, en su obra Fenómenos en el año 276 adne, que incluía 48 constelaciones, algunos no "conocidas" por el mundo oficial. Las mismas 48 que recogía Hiparco en el año 135 adne cuando organizó los conocimientos de Conón de Samos del siglo III adne y el sistema de creencias de Aristóteles. De Arato, dice Marín (2000): "Se supone que Arato se basó (algunos dicen que simplemente copió) en obras anteriores similares..."

Sigue afirmando Marín (2000): "La siguiente figura histórica a tener en cuenta es Eratóstenes de Cirene (276-195 a.C., aprox.), (...)Las fuentes en las que se basó Eratóstenes para sus Catasterismos nos son desconocidas (a parte (sic) de Arato), aunque sabemos que muchos de los mitos recogidos ya formaban parte del acerbo (sic) cultural heleno desde hacía siglos, hay ciertas evidencias de que Eratóstenes creó muchos de estos mitos, en un intento de sistematizar las historias de las constelaciones."

"Tras Eratóstenes, destacará Hiparco de Nicea (190-125 a.C., aprox.) (...) Su obra más importante es Explicaciones de los fenómenos de Arato y Eudoxo(...). Hiparco es además el descubridor de la precesión de la esfera celeste, hito clave de la ciencia clásica."

Y añade Ojeda (2000): "A este respecto conviene recordar que tanto Arato como Eudoxo eran originarios del sur de Anatolia, por lo que sin duda conocían las tradiciones astronómico-mitológicas de la zona, así como las mesopotámicas, sirias, cananeas y por supuesto, griegas."

Tolomeo (n. alrededor del año 87- m. 170 dne) siglos después (entre el año 125 al 150 dne) "introduce" las mismas 48 constelaciones de Arato e Hiparco, tras recopilar el saber dejado por escrito por Arato, Eratóstenes, Hiparco y otras fuentes dispersas, cuando publicó su Almagesto / Coordinación Matemática que "Resume toda la ciencia astronómica de los griegos, ó sea la ciencia astronómica de aquellos tiempos." (Enciclopedia U., Tomo 4 (1994: 786)].

Por tanto es legítimo deducir que los poetas y astrónomos patriarcales, terminaron por recuperar la tradición cultural secreta, oral y escrita en manos femeninas, que ya formaba parte del acervo cultural, tres mil años después de haber sido "inventados" por Sacerdotisas. [Apropiación que ya era normal en autores clásicos como Ovidio y Homero, pues sabemos que se apropiaron del legado heredado de manos femeninas y las adulteraron con narraciones de guerra en honor de Héroes. De Homero se sabe expresamente que se apropió ignominiosamente de las poesías de la Poetisa Oraculista Dafne, según manifiesta Sáinz De Robles en (1959, 328): "Larrey, en su historia de los siete sabios de Grecia, afirma «que Homero había sacado de las poesías de esta inspirada mujer (Dafne) las bellezas más notables de sus inmortales poemas, y que el ingrato suprimió la mención de su bienhechora, aunque sin haber podido ocultar el plagio a la posteridad."]

Por lo que resulta congruente suponer que también Arato "copiaría de una fuente femenina" algunos de sus conocimentos astronómicos y meteorológicos "no oficiales" que incluye en su libro: Fenómenos en el que describe "fenómenos meteorológicos", según recoge Marín (2000): "Fenómenos es una obra muy descriptiva, donde aparte de citar las constelaciones, Arato describe diversos fenómenos metereológicos (sic)..." Lo mismo que hace Hiparco al escribir más tarde su libro titulado: Explicaciones de los fenómenos de Arato y Eudoxo, porque tales hechos eran desconocidos por los Sacerdotes varones de forma oficial.

Ellos accederían a las informaciones de las Sacerdotisas de sus regiones de procedencia, y que habrían sido iniciadas por las ancestras de aquellas Sacerdotisas mesopotámicas que aún observaban las estrellas en el año 2100 adne en el Templo Dilmun, situado encima de la última torre del zigurat de ocho torres, de la ciudad de Ur. Al igual que las Sacerdotisas sumerias lo hacían desde la cúspide del Templo Khorsabad de Babilonia, en la torre con siete pisos y con terraza / zigurat / observatorio astronómico, bajo la advocación de la Diosa Ninmach, descalificadas por Herodoto como copuladoras con el Dios. Ellas serían las que habrían puesto en relación tanto la constelación de Can Mayor / Canícula que era coincidente en determinada posición con el fenómeno meteorológico de la canícula y muchas otras constelaciones con otros fenómenos. Relaciones que ya no se producían en el siglo III adne, 3 mil años después de haberlas fijado las Sacerdotisas, cuando tales hechos tuvieron existencia real.

Y es elocuente que los astrónomos posteriores no prestaran atención a fragmentarias informaciones que hablaban de los "fenómenos meteorológicos": no entendieron su razón de ser. Y aunque Hiparco descubriese la precesión, ningún astrónomo posterior, ni siquiera del siglo XX, ha vislumbrado la importancia que se podría sacar del hecho de que los fenómenos meteorológicos de los que hablaba Arato, tuviese algo que ver con los astros o las constelaciones relacionadas semánticamente, coincidentes con determinada posición de las mismas en el momento en que fueron bautizadas. Sólo nuestra tenacidad y perseverancia digna del éxito nos ha hecho merecer el alcanzar a adivinar la trascendencia y alcance de esta asociación, que no ha estado patente a la vista de ningún otro investigador hasta hoy día.

Así que hemos deducido que los eventos astronómicos desfasados 75 días respecto a los actuales, fueron fijados en el IV milenio adne. Y la autoría sería obra de Sacerdotisas. También deducimos que esta fijación tendría lugar en Mesopotamia, en donde sabíamos que existía un conocimiento astronómico, diferente del oficial de los Sacerdotes varones. Estas Sacerdotisas transmitirían a otras iniciadas su saber, quienes a su vez extendieron por todo el universo y lo mantuvieron en secreto. En estos conocimientos astronómicos fijados en el año 3300 adne, se basaron las Sacerdotisas de diferentes regiones y a lo largo de cientos de años, para celebrar los rituales sagrados agrícolas. También los plasmaron en obras de arte. Y a la vez lo concretizaron en mitos. De ahí que las más arcaicas obras de arte de muchas regiones (realizadas desde luego por artistas femeninas) y los mitos más arcaicos de regiones históricas, muestran el sustrato matriarcal, que utiliza claramente un sistema de codificación con protagonistas humanos o animalísticos, asociado a objetos del cielo, a la vez asociados con fenómenos, que evidencian la base astronómica.

Y este conocimiento fue pasando al acervo cultural de las regiones en las que vivían, hasta que parte de esta información fue "recogida" y plasmada en fuentes escritas, en las que bebieron otros pensadores y filósofos. Hasta ser recogidas por Tolomeo.

Mientras permaneció el conocimiento de otras constelaciones en otras fuentes no descifradas ni apropiadas por Tolomeo, hasta que los árabes, los persas modernos y los astrónomos occidentales accedieron a parte de ella. Sólo así se explica que Hevelio, Bayer, Bartsch y La Caille, introdujeran desde el siglo XVII, constelaciones que denominaron con nombres similares a los que debieron tener en época arcaica. Es un misterio a dilucidar, pero nos hace suponer que accedieron a unas fuentes en las que hallaron inspiración para conocer los conocimientos astronómicos arcaicos. Y conocimientos astronómicos de constelaciones desconocidas por Hiparco o Tolomeo.

Posiblemente accedieron a esta información secreta, por diversas fuentes escritas quizás salvadas de la destrucción de la Biblioteca de Alejandría o de otras Bibliotecas secretas. O llegaron al conocimiento de esas constelaciones, por imágenes artísticas que las representaban de forma metafórica y que ellos llegaron a descubrir que fue el método usado por nuestros ancestros para reflejar su saber astronómico. Y así, basándose en diversas manifestaciones artísticas que las reflejaban, denominaron a ciertas constelaciones introducidas por ellos, con el nombre que aludían a los elementos reflejados en las obras de arte arcaicas (de ahí algunas pequeñas discrepancias basadas en su similar representación formal). Y serían ejemplos de ello las constelaciones denominadas en época moderna con los nombres Taller de Escultor, Mosca, Perros de Caza, Zorra, Escudo de Sobieski, que corresponderían respectivamente en época arcaica, con los nombres de: Taller de Grabación de Moneda, Abeja, Animales de la Diosa, Loba, Escudo de Protección, según lo evidencian las obras de arte). (Ampliamos en nuestro apartado B) Evidencias de otras constelaciones, representadas de forma metafórica en representaciones artísticas, conocidas antes de Hiparco, con URL: http://es.geocities.com/martincanot/escudo.html)

e) Aclaraciones de obras de arte con similares motivos, realizadas separadas milenios, respecto al clima

Nosotros hemos analizado obras de arte a las que consideramos tienen carácter inteligible, por ejemplo con motivos de animales o antropozoomorfas con flechas clavadas, o a punto de caerse o cayéndose, y las hemos descifrado que aluden de forma metafórica a la lluvia. Y a la par consideramos reflejan el evento estelar vespertino de las Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso, coincidente con el orto de la constelación Flecha.

La mayor parte de las que hemos analizado, han sido realizadas en períodos determinados y agrupadas alrededor de regiones concretas: unas en el suroeste de Francia y norte de España y otras en el levante español. Es decir que no fueron realizadas de forma continua a lo largo de los milenios desde el Paleolítico Superior. Sino que las que hemos analizado y hemos sido capaces de descifrar, fueron realizadas en dos períodos exactos alejados entre sí muchos milenios y concentradas en regiones precisas.

Las más antiguas son A- Motivos pintados en paredes de cuevas o incisos en huesos y se remontan alrededor del año 16000 adne y otros B- Motivos presentados además de en escenas pintadas en cavernas, otras pintadas en abrigos o grabados rupestres a la intemperie, y están datadas por los historiadores en el V milenio.

Y a pesar de que estén separadas varios milenios hemos considerado propician de forma metafórica, el fenómeno de la lluvia. Lo deducimos tras analizar las diferentes figuras antropozoomorfas o animalísticas, muchas veces embarazadas, que pensamos lo evidencian con metáforas funcionales: tienen lágrimas o torrentes de agua saliendo de ojos, o saliendo de sus entrañas o de su vientre (figurado o real), o saliendo de sus manos, o tienen el cuerpo relleno de dibujos metafóricos de aguas, o tienen flecos...

  • A- Entre los motivos de obras de arte que consideramos propician las lluvias, que están datadas hace 18.000 años, citamos por ejemplo:
- Los animales cayéndose pintados en la bóveda de la Sala de los Polícromos de la Cueva de Altamira, Santillana del Mar, Santander;
- La pintura de yegua embarazada y con flechas en la zona ventral de la Cueva del Castillo, Puente Viesgo, Santander, Cantabria;
- La escena pintada en el camarín de la Caverna de la Peña de San Román de Candamo, Asturias con dos yeguas embarazadas con jabalinas clavadas y otros animales;
- La yegua con venablos clavados rodeada de otras representaciones de la Cueva de El Pindal;
- La pintura de una bisonte de la Cueva Altxerri, Vizcaya, Euskadi que, según Martín De Ugalde (1981, 32): "... lleva clavada sobre el lomo una azagaya (lanza de dardo pequeño arrojadizo). El manchón de pintura parece representar la sangre de la herida"...
- La pintura de yegua embarazada cayéndose en vertical junto a otros animales pintado en el panel principal de la Cueva de Santimamiñe, Basondo, Cortezubi, Guernica, Vizcaya.
- La pintura paleolítica de una yegua embarazada cayéndose en vertical, muy similar en su caída a la bisonta del panel de Santimamiñe, pintada en las paredes de la Cueva Paglicci de Italia, cerca de Siena;
- Las yeguas embarazadas y con flechas clavadas con cuerpo relleno de dibujos metafóricos de aguas de Lascaux, Montignac, río Vézère, Dordoña, este de Francia Dibujo 1.
- Los conjuntos de pinturas de bisontes hembras mirando en diferentes direcciones, algunas con flechas clavadas, otras con hoyos con gotas = heridas con sangre del Salón Negro de la Cueva de Niaux, Tarascon-sur-Ariège, Pirineos, sureste de Francia;
- La bisonte con huella de dardo, diferentes motivos y claviformes, de la Cueva de Niaux;
- La figura de osa embarazada con jabalinas clavadas y torrentes de lágrimas saliendo en ojos y nariz, grabada sobre las paredes de piedra de la Caverna de Trois Frères, Montesquieu-Avantes, río Ariège en los Pirineos, sureste de Francia.
- La rinoceronte grabada en piedra de La Colombière con flechas clavadas en su cuerpo (dibujo aportado por Maringer, 1989: 127).
- La escultura en arcilla de osas con heridas rituales de Montespan, Alto Garona (dibujo aportado por Maringer, 1989: 129).
- La figura de un felino tallada en asta de ciervo de la Cueva de Isturitz con arpones y huellas de heridas.
- Las dos figuras femeninas leontocéfalas incompletas grabadas en la plaqueta de hueso hallada en Isturitz, Pirineos Atlánticos con dibujos que simulan lágrimas y una de ellas presenta un arpón Dibujo 2.
 
  • B - Entre los motivos de obras de arte datadas en milenios posteriores, que también consideramos propician las lluvias, tenemos descifradas obras como las que citamos a continuación. La mayor parte están datadas alrededor del V milenio adne, ya de la época en que ya estaba inventada la agricultura. Y estarían asociadas al ocaso de Híadas "Las Lluviosas", con similares motivos a los del Paleolítico, pero en las que aparecen figuras que identificamos con la constelación Orión, y que no aparecían con anterioridad:
- La pintura de un animal con una negra jabalina clavada que se sale por el vientre de la Cueva de la Pileta de Benaoján, Málaga.
- La yegua embarazada de la Cueva de La Pileta, Málaga con signos rojos junto a una figura itifálica;
- La Cazadora junto a figura animalística cayéndose pintada en la parte derecha del panel de la Cueva Remigia, La Gasulla en Ares del Maestre, Castellón;
- La pintura de la Cueva de los Moros de Cogull, Lleida en la que hay representadas mujeres, otros animales y una figura itifálica;
- Las figuras del panel de la Cueva del Tío Garroso en el Cerro Felío de Alacón, Teruel en la que sobresale una Cazadora sobre unos puntos entre sus piernas, formando determinado dibujo, acompañada de otros motivos;
- Las pinturas de otras Cazadoras desplazándose a zancadas con arco y flechas de Alacón, Teruel, la del Val del Charco de Agua Amarga, Valdealgorfa, Teruel, la de la Cueva de Obón, Teruel;
- Los glifos de Leirfall, Tröndelag del Norte, Noruega en los que aparecen: figuras humanas, otra con flecha y otra itifálica;
- La pintura que representa a un flecha en el aire en dirección a una alce, en un fiordo de Trondheim / Trondhjem, Evenhus, situado en la península de Frosta, Noruega. En palabras de Maringer (1989, 188): "Flecha lanzada contra un alce que huye".
- La pintura del Pozo de la Cueva de Lascaux, Montignag, Vezèretal, Dordoña, oeste de Francia Dibujo 3. (En algunas reproducciones aparece el cliché revelado mirando en dirección contrario, pero nosotros reproducimos la foto en color de Ediciones Nájera, Madrid, 1987).
- La pintura rupestre de una Cazadora llamada «Dama Blanca» de Damaraland, Rodesia del Sur, actual Zimbabue Dibujo 4.
 
 
Obras de arte propiciatorias de lluvia en el Paleolítico: ocaso vespertino de Híadas antes del otoño (15 de agosto, hoy 1 de mayo) (desfase de 257 días respecto a la fecha actual de tal evento estelar)
 
Dibujo 1. Yeguas embarazadas desplazándose con flechas clavadas y motivos como aguacero penetrando en línea de horizonte (= cons. Híadas va al ocaso a causa del orto de la cons. Flecha), Lascaux

 

Dibujo 2. Figuras femeninas embarazadas leontocéfalas cayéndose en vertical, con lágrimas y flechas grabadas (= cons. Híadas va al ocaso a causa del orto de la cons. Flecha), en plaqueta de hueso de Isturitz

 

Obras de arte propiciatorias de lluvia en el Neolítico: ocaso vespertino de Híadas y Orión antes de la primavera (14 de febrero, hoy 1 de mayo) (desfase 75 días respecto a la fecha actual de tal evento estelar)

 

Dibujo 3. Pintura de bisonte hembra con lanza clavada y bolsa de agua en vientre (= cons. Híadas va al ocaso a causa del orto de la cons. Flecha), junto a figura itifálica cayéndose (semilla = cons. Orión / Paredro), y ave sobre bastón (paredro resucitado) del Pozo de la Cueva de Lascaux
Dibujo 4. Pintura rupestre de una Cazadora desplazándose a zancadas (semilla = cons. Orión / Paredro va al ocaso) de Damaraland, Rodesia del Sur, actual Zimbabue

 

En primer lugar, nosotros al decir que estas obras de arte, a pesar de que fueron realizadas alejadas entre sí varios milenios, representan el 14 de febrero y propician la lluvia, cometemos una imprecisión. Nos referimos al hecho de que en realidad deberíamos decir "reflejan el día de fiesta que coincidía con la que tenía la misma situación estelar correspondiente al atardecer del 14 de febrero de hace 5 milenios". O sea el día en que las Híadas "Las Lluviosas" se iba al ocaso al atardecer, fijado hace 5 milenios, en el 14 de febrero. Y hoy tal situación estelar se produce en el atardecer del 1 de mayo.

Deberíamos explicitar que, si una obra de arte fue realizada en el Paleolítico y la otra en el Neolítico, pero ambas utilizan similares elementos para aludir a las mismas constelaciones, deberíamos ser más precisas. En realidad la escena paleolítica sería realizada exactamente hace 18.000 años y reflejaría el evento estelar de Híadas yéndose al ocaso con fecha del 15 de agosto, al final del verano y antes del otoño. Y la neolítica sería realizada exactamente hace 5.300 años, y reflejaría el evento estelar vespertino de las Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso al final del invierno y antes de la primavera: el 14 de febrero. Hoy el mismo hecho astronómico de Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso tiene lugar el atardecer del 1 de mayo. O sea que estarían separadas entre sí justamente seis meses.

De donde se deduce más exactamente que los milenios en que fueron realizadas las obras de arte con motivos que aluden metafóricamente al fenómeno de la lluvia, fueron realizadas, bien alrededor del año 16000 adne las paleolíticas, o alrededor del IV milenio adne las neolíticas. Sólo en cualquiera de estos casos, el ocaso de la constelación Híadas "Las Lluviosas" era coincidente con el fenómeno benéfico de las lluvias en tiempo de bonanza climática: en el Paleolítico al final del verano, y en el Neolítico al final del invierno. Entonces era coincidente con el fenómeno de las lluvias necesarias para el crecimiento de la vegetación y la germinación de las semillas. Y lluvias a las que alude semánticamente, y cuando fue bautizada esta constelación Híadas "Las Lluviosas", que desde luego no fue con carácter arbitrario. (Y lluvias que no se referían a las que tenían lugar en el invierno en el hemisferio norte, cuya agua hace crecer los ríos, y ha sido concretizado desde la más remota antigüedad, en obras de arte como figuras femeninas con vasijas, metáfora del agua que la Madre Naturaleza volcaba desde el cielo).

Explica el hecho de que estén separadas casi 13 mil años, y no 26.000 que serían los que deberían de transcurrir para que se repitiera el ciclo, el hecho de que sea también seis meses los que separarían el ocaso entre Híadas antes de la primavera y el ocaso de Híadas antes del otoño, fechas en las que se inician los dos períodos en que la vegetación surge y la Naturaleza se renueva. En el caso de las neolíticas, tras el frío invierno, y en el de las paleolíticas, tras el seco verano, en los que se podían propiciar las lluvias generadoras y benéficas para el resurgir de la vegetación. Por lo que a pesar de que la misma configuración estelar esté separada en el tiempo seis meses, da la casualidad que son dos momentos del año en que es semejante el clima esperado: tiempo de bonanza y lluvias para que la vegetación se renueve.

Frente a la pregunta del por qué debían preocuparse nuestros ancestros de la Edad del Hielo, hace 18.000 años, de que lloviese, si aún estaban en período de glaciación, he de recordar que precisamente en este período, tras la última glaciación hace unos 24.000 años, durante la transición climática, mientras los glaciares van retrocediendo, en las tierras liberadas a causa del deshielo, se empieza a repoblar con la flora de esa época. Pero en los territorios liberados, aún falta algunos milenios para que la estepa y la tundra sea colonizada por árboles y se produzca la gran expansión de los bosques, que posibilite el aumento de animales comestibles, en estas regiones boscosas.

De forma que nuestros ancestros artistas al final del período glacial (Solutrense), residentes en regiones en donde aún impera un clima seco, "inventan" el arte parietal de las cuevas maternales, a la vez que las prácticas religiosas basadas en las más arcaicas mitologías, con las que intentan convencer "mágicamente" a la Divinidad Maternal, para que los proteja y alimente, como una Madre protege y alimenta a sus hijos. Y para ello es primordial que envíe la lluvia necesaria para que la hierba crezca, para que los animales herbívoros, susceptibles de ser comidos, estén bien gordos y se multipliquen, y para que haya suficientes vegetales, alimento imprescindible para pueblos recolectores.

Y curiosamente en este período del Paleolítico, piden que llueva al final del verano, cuando tras el seco y caluroso verano, las lluvias antes del otoño van a propiciar el resurgir de la vegetación [no como en períodos posteriores con un clima más templado, que necesitan que llueva tanto al final del invierno, para que estas lluvias produzcan el resurgir de la vegetación en la primavera, con la llegada del buen tiempo, y haya cosecha de la primera época agrícola (frutas de verano). Como también necesitan que llueva al final del verano, para que las lluvias antes del otoño permitan el resurgir de la vegetación y haya cosecha en la segunda época agrícola (frutas de invierno)].

De ahí que las pinturas en cuevas realizadas en el Paleolítico: en Altamira, Lascaux.... tengan carácter mágico y sean propiciatorias de lluvia después del verano y aseguradoras del aumento de la vegetación, dependiente de la lluvia, para conseguir mejora en la alimentación, que es este período es de caza de animales herbívoros y recolección de vegetales y frutos silvestres.

Mientras que las obras de arte neolíticas: arte rupestre del Levante español y otras, fueron realizadas por pueblos que se alimentaban ya de la agricultura, y propiciarían la lluvia para hacer germinar la semilla enterrada. De ahí que ya aparezca la figura humana mitológica del panteón Neolítico: femenina o masculina fálica representante de la semilla que germina y protagonista de la historia de la agricultura. Y que es representada desplazándose a zancadas, o cayéndose o muriendo a causa de flechas clavadas (= cons. Orión va al ocaso coincidiendo con orto de Flecha), ya que concretiza al paredro de la Diosa Madre, que como semilla muere y resucita y que narra la historia de la agricultura.

Y aunque algunas de estas obras neolíticas están datadas por los historiadores de manera imprecisa alrededor del V milenio adne y otras en el IV milenio adne, consideramos que por la temática y símbolos, tuvieron que ser realizadas en el IV milenio adne, por lo que la datación de los historiadores no sería exacta. Más preciso sería datarlas alrededor del año 3300 adne, justo en el momento en que tal hecho astronómico tenía lugar: la constelación Híadas "Las Lluviosas" se iba al ocaso el 14 de febrero al atardecer y surgía la constelación Flecha (hoy tal evento tiene lugar el 1 de mayo), y era coincidente con el fenómeno de las lluvias, propiciatorias de la germinación de las semillas.

Y serían realizadas por pueblos agricultores del final del Neolítico, con las que narran la historia de la agricultura de la primera época agrícola, justo en el milenio en que tal hecho astronómico tenía lugar.

Desde luego ninguno de estos modelos que han sido consideradas "escenas de caza" por muchos historiadores, en los que aparecen figuras de cazadoras o animales con venablos clavados, tanto paleolíticas como neolíticas, tenían finalidad de propiciar o asegurar la caza. Nosotros discrepamos de esta "teoría", al igual que divergía Leroi-Gourhan desde que la puso en entredicho ya hace casi medio siglo, a pesar de que se siga defendiendo, aún en contra de las evidencias que la niegan.

Hay varias razones que lo evidencian: la primera es que los animales representados en las escenas artísticas, no son los que servían de alimento a los artistas que las realizaron. Y la segunda es que muchas obras están realizadas por pueblos que no se alimentaban de la caza, así que no existía ningún interés en asegurarla.

La primera evidencia científica la aporta el estudio de los restos de comidas dejados por lo autores de las pinturas de escenas de animales. Se preguntaba Leroi-Gourhan en (1983, 76): "¿por qué no hay más que una única representación del reno en Lascaux, mientras que está presente con exclusividad entre los restos óseos, restos de comidas que cubrían el suelo de la cueva?"

También se preguntaba: "Por qué los animales señalados con heridas en puntos vitales son una fracción restringida de las figuras, mientras que la práctica de la magia habría dejado suponer que la totalidad de los animales deberían estar señalados de ese modo con el signo mortal?

Su imitadora Blasco coincide cuando afirmaba en (1992, 22) "faltan representaciones de caza de especies menores, como puede ser el conejo, y por los restos osteológicos analizados en muchos yacimientos sabemos que es habitual entre los desechos domésticos."

Y Delporte en (1982, 282) repite: "... en Lascaux, el caballo es tema utilizado generosamente en pinturas y grabados parietales, mientras que la fauna consumida... fue el reno; en el arte mobiliar de la cueva de La Vace es también el caballo el más corrientemente representado, aunque entre la fauna recogida... el caballo no aparezca... Estos dos ejemplos muestra, pues, que el acudir exclusivamente a la magia de la caza para explicar las razones del arte rupestre y mobiliar prehistórico no sólo es simplista, sino incluso y sobre todo erróneo..."

También los hallazgos científicos evidencian que es falsa la hipótesis que defendía que estas "escenas de caza" reflejasen escenas de la vida cotidiana, ya que la tarea más habitual en el Neolítico, era la relacionada con la agricultura o la cría de ganado.

De forma que tras analizar los diferentes atributos de miles de obras de arte simbólicas desde una perspectiva interdisciplinar, nos avala las evidencias encontradas, para que demos otra explicación para las llamadas impropiamente "escenas de caza" y otras escenas artísticas y simbólicas prehistóricas: tienen contenido figurado.

Nuestra hipótesis es que nuestros ancestros las realizaron porque estaban convencidos de que con ellas podrían asegurar "mágicamente" la principal necesidad humana: la alimenticia, pero de manera metafórica. En principio necesidades alimenticias de una sociedad con una economía basada en la recolección de vegetales, que con toda seguridad era llevada a cabo por parte de la mujer recolectora de frutos, semillas, cereales, bayas, miel... (lo evidencia la arqueología y el estudio de las sociedades primitivas actuales de recolectores y cazadores. Pueden ampliar en: Sociedades bilaterales y con costumbres reliquias matriarcales: http://es.geocities.com/culturaarcaica/sociedades.bilaterales.html) y de caza de animales herbívoros, y más tarde basada en el cultivo vegetal por parte de las agricultoras (también lo evidencia la arqueología. Pueden ampliar datos en nuestro artículo: La mujer responsable del proceso de hominización: http://es.geocities.com/culturaarcaica/1homini.html)

Precisamente los mitos históricos nos dan las claves para descifrar las representaciones artísticas prehistóricas de animales, cazadoras y cazadores itifálicos, ya que en los mitos aparecen figuras paralelas. Y por tanto las figuras representadas en escenas artísticas simbólicas, serían en realidad concreciones de los protagonistas Divinos de las mitologías agrícolas heredadas. Y representarían también a las más arcaicas Sacerdotisas y a los primeros Sacerdotes que empezaron a compartir las funciones de culto y las ceremonias de Fertilidad, en honor de la Gran Diosa y su paredro mortal Deificado.

El hecho de que los Sacerdotes más arcaicos que participaban en los cultos religiosos de los panteones históricos, se autoemasculaban y se convertían en eunucos, evidencian que lo hacían para representar al paredro (castrado) de la Diosa de los mitos religiosos. Y esta emasculación serviría para explicar la presencia de tantas figuras itifálicas que aparecen en las manifestaciones artísticas en posiciones inestables o cayéndose.

En realidad la figura itifálica de las pinturas levantinas no representaría ningún poder fecundante, al igual que tampoco cumplía tal función los paredros de la Diosa de religiones agrícolas históricas. Sino que sería antecesora de la figura masculina que como ser mortal iba a sufrir un accidente en el que iba a terminar castrado antes de morir, llamado en diferentes panteones: Atis, Adonis, Eshmund, Osiris, Combabo, Pwyll, Pelles, El / Elkersunisa, Dumuzi / Duzi, Adonis, Tammuz-Adonis... Y este paredro era el hijo o el amante o el esposo o el hermano de la Gran Diosa: Cibeles, Militta, Astarté, Isis, Afrodita, Rhiannon, Istar, Inanna, Enyoma, Ninni-Ishtar... Paredro que moriría a causa de la Diosa, pero que a la vez ella lo lloraría, resucitaría, y en las panteones terminaba por ser Deificado como personificación de la semilla que muere y resucita.

Asimismo el papel de paredro lo jugaría también algunas cazadoras heridas o desplazándose a zancadas que aparecen en las pinturas de los paneles levantinos o de otros lugares del universo. Y que también serían antecesoras de figuras mitológicas de los panteones históricos. Paredras que iban a morir o a ser raptadas e iban a resucitar gracias a su Madre Divina: así la Diosa Afrodita iba a salvar a la cazadora Britomartis, Afrodita / Pasifae a Ariadna, Axieros a Axiokersa, Ceres a Perséfona o a Libera o a Ferefata, Cibeles a Misa / Mises, Cotito a Proserpina, Cuerauáperi a Xaratanga, Damia a Auxesia, Dana a Aranrhod, Eithinoha a Onatag, Freia a Idunna, Hercina a Proserpina, Ixmucana a Ixquic, Kerri a Lúufri, Krumina a Nigola, Lusia a Robigo, Mari a Basa Grande, Prithivi a Bhavani / Kali, Retia a Acavister, Sena a Galia, Diosa hindú Tierra a Sita, Tailtiu a Lugna...

Y siendo todos, protagonistas metafóricos de la historia de la agricultura, cuyas aventuras codificaban las etapas por las que pasaba la agricultura, desde que se enterraba la semilla (paredro,-a muerto,-a), germinaba la vegetación y florecía gracias a las lluvias (paredro,-a resucitaba tras ser llorado,-a por la Madre Divina) y seguía hasta que se recolectaban los frutos de la cosecha. Y cuya muerte y resurrección se conmemoraba en fiestas de siembra (dos al año, de los dos períodos agrícolas), y su nacimiento en fiestas de recolección (también dos al año).

Hemos comentado con anterioridad que la mayor parte de las escenas artísticas que hemos descifrado estaban realizadas en dos períodos concretos: A: alrededor del año 16000 adne y B: alrededor del IV milenio adne, y consideramos que ambas eran sincrónicas con el clima. Pero también hemos analizado y descifrado otras obras C: datadas en el Ier milenio adne, que seguían presentando las mismas asociaciones constelaciones-fenómenos de antaño, aunque en realidad en ese momento histórico ya no había sincronía entre las constelaciones-fenómenos asociadas.

  • C - Y así hemos encontrado en obras de arte del Ier milenio adne, motivos artísticos que traducimos propiciatorios "mágicos" de determinados fenómenos asociados a determinadas situaciones estelares, que habían sido fijadas 2.500 años antes, cuando se daban de forma simultánea en determinados días de fiesta, y anunciadores de determinadas tareas agrícolas.

Estos fenómenos asociados a constelaciones, están representadas en escenas de anillos y sellos de oro, calderos de plata y en vasijas metálicas datadas desde el siglo VIII adne, cuando los más arcaicos talleres de metalurgia existentes, junto a los Santuarios de Diosas (servido en principio exclusivamente por Sacerdotisas), aún estaban en manos femeninas: "... hay que exponer que en los templos erigidos a las diosas de la Vida aparecía la ligazón invariable de lo femenino con la riqueza y los objetos materiales, sobre todo cuando originariamente la fabricación de monedas tuvo lugar en los centros cultuales a las diosas-madres." (M. Teresa G. Cortés, 1993: 24). También están presentes en las más antiguas monedas emitidas, desde su invento, y que sería obra femenina, según lo evidencia la temática, así como algunas fuentes antiguas. Ejemplo la cita aportada por Carmen Herrero de lo que declaraba Julius Pollux, en su Onomasticón, en el siglo II dne, que comenta la posibilidad de que la moneda hubiese sido inventada por una mujer. En palabras de Herrera (1994: 32): "Quizás algunos creerían ambicioso investigar esta cuestión si las primeras monedas fueron acuñadas por (...), o por Demodice de Cumas..."

Por ejemplo hay obras de arte realizadas en el siglo VII adne, que representa el evento estelar de la Canícula coincidente con el fenómeno esperado de la canícula, cuando tales hechos sólo habían sido simultáneos en el año 3300 adne, en el solsticio de verano. Por lo que no tenía sentido seguir en el Ier milenio adne, con la asociación de la constelación Canícula para prever el tiempo atmosférico de la canícula, ya que ésta se presentaba un mes después del solsticio de verano, es decir casi a final de julio. Y si de ese conocimiento dependía la recolección de frutos en los campos, si se recogía un mes después del momento adecuado, ya estarían demasiado maduros.

También hay obras de arte realizadas en el siglo V adne, con motivos que consideramos son propiciatorias de lluvias, y asociado a determinada situación de la constelación Híadas "Las Lluviosas", cuando tales hechos habían dejado de ser simultáneos. Un ejemplo es la escena de la marmita de plata hallado en Jutlandia, en Gundestrup Dibujo 5 (datada por unos historiadores en el siglo V adne / y por otros en el I adne).

 

Dibujo 5. Figura femenina con cabellos como torrentes de agua (asociados al fenómeno de lluvia coincidente con el ocaso de la constelación Híadas "Las Lluviosas"), junto a figura caída (representación del paredro muerto y del ocaso de la constelación Orión), escena grabada en la marmita de plata de Jutlandia, Gundestrup, Dinamarca, datada en el siglo V adne / el I adn
 

En esta obra aparecen los cabellos femeninos como torrentes de agua, metáfora funcional de lluvia antes de la primavera, asociados al ocaso de la constelación Híadas "Las Lluviosas". Y además aparece una figura caída, representativa de la semilla que muere y gracias a las lluvias resucita (proceso al que aludiría las aves, imagen del paredro resucitado volando con sus alas y de la constelación Cisne, como Divinidad de la primavera).

Esta obra de arte narra el proceso agrícola antes de la primavera, iniciado con el enterramiento y muerte de la semilla en el período de siembra y que identificamos asociada al ocaso vespertino de la constelación Orión / la muerte del paredro, hasta el resurgir de la vegetación / la resurrección del paredro. O sea que refleja el proceso del atardecer del día de fiesta que tenía la misma situación estelar correspondiente el atardecer del 14 de febrero de hace 5 milenios, al 1 de marzo (hoy tales eventos estelares tienen lugar del 1 al 15 de mayo, y en el siglo V adne tendría lugar del 28 de marzo al 12 de abril).

De forma que representa el evento estelar de las constelaciones Orión e Híadas yéndose al ocaso. Pero dado que fue realizada en el siglo V adne, cuando las lluvias antes de la primavera, no eran coincidentes con el ocaso de Orión (que en ese momento tendría lugar el 28 de marzo), manifiesta que su representación no estaba de acuerdo con el clima.

Esto pondría de manifiesto que las artistas lo hacían a) por desconocimiento, o b) sabían el error que cometían, pero lo mantenían por intereses de poder.

a) Así que las autoras de estas obras de arte (y de otras muchas del Ier milenio adne) que asocian constelaciones con fenómenos que tuvieron lugar 2.500 años antes, lo hacían porque no conocían su fundamento astronómico, porque accedieron a este conocimiento de forma incompleta y así lo mantenían y transmitían sin modificar.

Y este desconocimiento explicaría que los siguiesen reflejando en obras de arte, al igual que seguían realizando rituales inspirados en las asociaciones constelaciones-fenómenos de antaño y en mitos. Todos con la finalidad de pedir "mágicamente" a la Divinidad que creían que estaba al frente del mundo, los fenómenos benéficos para la agricultura, o para pedir protección contra las consecuencias maléficas de los fenómenos, a lo largo de los días de fiesta del año. Al no ser astrónomas expertas, no podrían saber que en los días de fiesta, que habían sido fijados en el año 3300 adne, ya no eran sincrónicos determinados fenómenos meteorológicos con la constelación asociada (dada la precesión).

b) O bien las autoras de estas obras de arte, sí que sabían que la asociación fenómenos-constelaciones de antaño ya no era exacta, pero preferían seguir con la misma mitología y la misma estructura festiva de los rituales agrícolas y de sus representaciones artísticas por intereses de poder. Dado que sabían que sus previsiones meteorológicas no eran exactas al 100 x 100, sino con cierta probabilidad, podían seguir usando todo el cuerpo de conocimientos, pero corrigiendo el desfase entre constelación y fenómeno asociado, guiándose más por el momento del año en que estaban, y por tanto con el fenómeno climático esperado.

Y ello explicaría que mantuviesen las mismas fechas festivas para celebrar sus rituales agrícolas, con la finalidad de pedir los fenómenos coincidentes con el momento del año en que se encontraban, aunque no coincidentes con las constelaciones estelares que habían dado origen a la asociación constelación-fenómeno, y en los que se habían inspirado para inventar sus ritos.

Es decir que los creyentes de religiones paganas a partir del año 3300 adne, empezaron a cometer los mismos errores que cometieron algunos siglos después los cristianos, celebrando las fiestas en las fechas "fijadas" en el año 3300 adne. Pero cuando en esos precisos días, las situaciones estelares ya no eran coincidentes con los fenómenos asociados, dado que se iba dando un desfase entre constelaciones y fenómenos esperados a lo largo de los siglos.

Ellos como los cristianos, celebrarían las fiestas, por ejemplo para pedir la protección contra los calores "caniculares", en la fecha adecuada para ello: en el solsticio de verano, de acuerdo con el clima: cuando aparecían los calores "caniculares", pero no coincidentes con el orto matutino de la constelación Canícula, sino adelantado x días respecto al evento (dado que el fenómeno "canicular" asociado la constelación Canícula sólo se dio en el año 3300 adne, cuando ambos se dieron de forma sincrónica).

Así por ejemplo en el año 2000 adne, las fiestas contra los calores "caniculares", las celebrarían en el solsticio de verano, mientras que el orto matutino de la Canícula se producía el 9 de julio, con un desfase de 18 días respecto al evento del año 3300 adne. En el siglo VII adne, celebrarían las fiestas contra los calores "caniculares" igualmente cuando era esperado según la estación del año: en el solsticio de verano, mientras que el orto de Canícula se producía el 29 de julio, con un desfase de 38 días. Igualmente, en el siglo VII adne, el ritual sagrado de "dar de beber" a perras para que saciaran por fin su sed "canicular" y la canícula no fuera tan furiosa, lo harían en el solsticio de verano, cuando se esperaba el calor abrasivo, mientras que la aparición de la constelación de la Canícula tenía lugar 38 días después, y en el siglo IV adne, el ritual lo celebrarían también en el solsticio de verano, de acuerdo con el clima, aunque la aparición de la constelación de la Canícula fuese en agosto.

E igual pasaría con otras rituales para pedir la lluvia antes de la primavera, en determinado día de fiesta: se pediría que lloviese acorde con el clima, matando a toros con flechas o a espada para pedir la lluvia, x días antes de que el ocaso de Híadas "Las Lluviosas" de Tauro se produjese.

De forma que tanto el ritual de dar "dar de beber" a perras para que saciaran por fin su sed "canicular" o el de matar a "toros" con "flechas" o a espada para pedir la lluvia, son rituales nacidos inspirados en las constelaciones que aparecían en determinados días de fiesta del año 3300 adne. Y se mantuvieron durante miles de años, aunque las fiestas se celebrasen en fechas cuyas situaciones estelares no eran coincidentes con las del origen.

Es decir que celebraban las fiestas en las mismas fechas en que fueron fijadas en el año 3300 adne: 21 de marzo, 21 de septiembre, 21 de junio, 21 de diciembre, 24 de junio, 25 de diciembre, 14 de febrero, 15 de agosto, 1 de junio, 1 de diciembre... pero no acorde con las situaciones estelares de cuando fueron fijadas. Esperarían que la Divinidad, a pesar de todo los entendería ;-)).

(Ampliamos en: Claves astronómicas del arte prehistórico y primitivo, reflejo de mitos, fundamento de religiones mistéricas agrícolas / Otra regla de tres: http://es.geocities.com/culturaarcaica/otrareglatres.html. En Claves astronómicas del arte y la religión prehistórica: http://es.geocities.com/martincanot/calen.htm. Y en el apartado: Figura itifálica representante de Sacerdote y paredro eunucos, metáforas de semillas del artículo con URL: http://es.geocities.com/culturaarcaica/congreso.arqueologia.html)

f) Aclaraciones respecto a la interpretación errónea de lo que significan las fiestas de solsticios

Sabemos que las diferentes religiones agrícolas Mistéricas de principios de época histórica, son herederas de la más arcaica religión matriarcal, y además sabemos que las religiones judía o cristiana se fundamentan en las religiones precedentes cananeas y en otras religiones agrícolas Mistéricas. Es decir que los rituales, los mitos, los días de fiestas... de diversas religiones, tienen un origen común, y cada religión los adapta a los intereses del pueblo que lo inventa.

Los mitólogos de religiones posteriores a las "paganas prehistóricas", al reelaborar e inventar los mitos de nuevas religiones no entendieron completamente las metáforas en que se basaban, y cometieron ciertos errores. Y asimismo los mitólogos actuales, exégetas de diversas religiones, siguen cometiéndolos.

Uno de los errores que siguen cometiendo los exégetas actuales, es que creen que las Diosas Vírgenes de diferentes panteones eran Madres de la Divinidad del Sol, y los parían en los solsticios. Y así por ejemplo Husain (1997, 158) recoge la información de que la fiesta: "Yule marca el solsticio de invierno, período del año en el que tradicionalmente las diosas madres -ya fuera la cananea Astarté, la mesopotama Istar, la egipcia Isis o la griega Mirra- parían al sol."

E igual error de confundir la fiesta del solsticio de invierno del 21 de diciembre con la fiesta agrícola del 25 de diciembre, en que la Diosa daba a luz, comenten los redactores del Universo dirigidos por Tempesti cuando dicen (1982, 1664): "La fecha del nacimiento, está, por lo tanto, ligada al antiguo culto al Sol y es la de Dies Natalis Solis Invictis, fiesta del Sol que renace todos los años y que el siglo III d. C. se fijó en el 25 de diciembre, considerado erróneamente como el día de solsticio de invierno."

Y asimismo caen en error Hara y Andrea cuando dicen (1999, 50): "También la religión de la divinidad asiática Mitra, celebraba después del solsticio de invierno, el 25 de diciembre, la regeneración del vigor del Sol."

También interpreta erróneamente que las Diosas "parían al sol" Callejo (2000, 69) cuando afirma: "La verdad es que tanto el papa Liberio, como todos los exegetas de la época, sabían perfectamente que el 25 de diciembre era muy conveniente para sus propósitos, puesto que en ese día nacían casi todos los dioses solares jóvenes: Osiris, Atis, Horus, Apolo, Mitra, Dionisios /Baco (llamado El Salvador), Serapis o Krisna."

Hara y Andrea sin embargo aclaran que había una diferencia entre las fiestas de solsticios y las de nacimientos de bebés al hablar de las fiestas Saturnalias: "En resumen, culturas diferentes y lejanas celebraban el solsticio de invierno estableciendo inmediatamente después la llegada al mundo de sus divinidades." O sea que estos autores dan la pista de que eran dos fiestas diferentes, celebradas una a continuación de otra.

En los diferentes casos, a pesar de que los exégetas consideren que Jesús, Horus, Mitra, Atis, Apolo, Krisna... personifican el sol y eran paridos por Madres Vírgenes en los solsticios, en realidad están interpretando de forma errónea metáforas agrícolas que no entendieron.

a) Fiestas de solsticios

Y así sería más exacto decir que las fiestas de los solsticios celebran las posiciones que ocupan el sol en ciertos momentos del año: 21 de diciembre y 21 de junio, cuando el sol ascendente o descendente nace por un punto de la eclíptica / ecuador celeste más alejado, y cada uno marca el día más corto o el más largo del año. Indicando los dos momentos en que se halla más lejos del ecuador terrestre, cuando el sol en el solsticio de invierno (el sol declinante alcanza su mínima altura sobre el horizonte) hace su recorrido durante el día por debajo del ecuador terrestre y hace más frío, o cuando en el solsticio de verano lo hace por encima y hace más calor.

Y a estas posiciones, cuando empieza su ascensión o su descenso, se refieren con la expresión "el sol se renueva". De ahí que algunos mitólogos lo confundan e interpreten con el nacimiento de la Divinidad solar. Y a estas fiestas de solsticios separadas seis meses se referirían el "Eguskiberri" "Sol Nuevo" y el "Eguski Saindua" "El Sol Santo". Estando el sol personificado en estas fiestas vascas por la Diosa Eguzki / Ekhi / Egusti / Iguzki. Y que los mitólogos identifican erróneamente con la "Navidad" cristiana, que celebra el "Nacimiento" de Jesús (cuyo nacimiento encierra una metáfora agrícola).

En realidad los que identifican las fiestas de solsticios con las de las nacimientos de ciertos Héroes como una sola fiesta están mezclando la interpretación de lo que celebraba la fiesta del solsticio en relación a cierta posición del sol, con metáforas agrícolas que encierran las fiestas de nacimientos virginales de bebés.

b) Fiestas de "Nacimientos"

Mientras que las fiestas de "Nacimientos" de hijos-as de Diosas Madres Vírgenes, se referiría a las celebradas el 25 de diciembre y el 24 de junio, que seguían inmediatamente a las de solsticios de invierno y de verano. Y a estos días se referirían con las fiestas de "Nacimiento" de Mitra, las "Natividades" de Jesús y Juan, o cuando las Diosas Madres: Astarté, Istar, Isis, Mirra, Cibeles, Maya... parían a sus respectivos hijos (bien como frutos de cosechas de verano o de invierno).

El hecho de que los mitógrafos patriarcales hayan interpretado a: Horus, Mitra, Atis, Apolo, Krisna... como personificaciones del sol, se debe al secretismo de la doctrina matriarcal de la religión Mistérica, doctrina religiosa de carácter metafórico y mantenida desde la Prehistoria de forma secreta en manos de Sacerdotisas, que lo transmitían a las personas elegidas para ser iniciadas.

Y este conocimiento analógico no pasaría directamente a los Sacerdotes, por lo que no accedieron a todos los secretos. De ahí que a partir de cierto momento elaboraron nuevos mitos y dieron explicaciones fantasiosas, supersticiosas y erróneas de los hechos religiosos.

[De la misma forma, los varones al apropiarse en exclusiva del ejercicio del sacerdocio, también mantuvieron en secreto sus conocimientos. Y así se sabe que el plebeyo Cneo Flavio en el año 304 robó las claves que determinaban las fechas de diferentes eventos y las hizo públicas para que todos pudieran hacer sus previsiones, por los que según Ramos Perera (2000, 56): "Ante ello los sacerdotes y patriarcas no tuvieron otro opción que ceder y hacerlo público."]

Y así los Sacerdotes varones de principios de época histórica, no llegaron a interpretar que en la mitología matriarcal, se consideraba que los diferentes protagonistas de los mitos se identificaban con estrellas y constelaciones, siendo además las estrellas y constelaciones consideradas "Pequeños Soles". Aún hoy día existen autores que también denominan "sol" a algunas estrellas muy brillantes de la bóveda celeste. Así, leemos en la Enciclopedia U., Tomo 9 (1988, 499) de la estrella Arctosoura, hoy conocida como Arturo: "... la estrella Arturo, brillante sol del hemisferio boreal, de color variable..."

Así que no tiene nada de extraño que malinterpretaron erróneamente los mitos en los que se identificaban los protagonistas con estrellas y constelaciones, consideradas "Pequeños Soles", como personificación del sol. Y ello está en el origen de que malinterpretasen el hecho de que cuando nacía un hijo de la Diosa, metáfora agrícola de la recogida de los frutos, asociado a ciertas posiciones de las estrellas y constelaciones "Pequeños Soles", con la falsa idea de que la Diosa paría el sol.

Había varias constelaciones calificadas como "Pequeños Soles": Can Mayor, Crátera, Libra-Escorpio, Águila, Flecha, Acuario. Por lo que ello estaría en el origen de la equivocación de los mitógrafos que les llevó a identificar a los Héroes con el Sol. Afirma Markale en (1989, 95): "En la tesis que he expuesto en detalle en mi estudio sobre Siegfried ou l'Or du Rhin, París, Ed. Retz, 1984. Sostengo, basándome en numerosos documentos, que el abusivamente llamado héroe solar es en realidad un «héroe cultural», un «héroe civilizador» que no tiene fuerza por sí mismo si no se regenera constantemente junto a la Mujer-Sol, detentadora real de la soberanía." ... "Aporta también la prueba de que, ni entre los celtas, ni entre los germanos, hay dios-solar o sol representado en forma de dios."

De forma que el "Nacimiento" de un bebé Divino el 25 de diciembre encerraba una metáfora agrícola, asociada a la aparición vespertina de la estrella Espiga de Virgo (y de la constelación "Pequeño Sol" Crátera), coincidente con el tiempo de recolección de frutos de invierno. Y había otra fiesta de el "Nacimiento" de un bebé Divino el 24 de junio, tiempo de recolección de frutos de verano (y de la constelación "Pequeño Sol" Acuario).

COROLARIO

En estas reflexiones hemos expuesto datos que corroboran que cuando las constelaciones Can Mayor / Canícula, Híadas "Las Lluviosas", Cáncer... (cuyo nombres se conservan desde la Prehistoria, antes de Tolomeo), fueron bautizadas no se hizo con carácter arbitrario, sino porque algunas de sus posiciones eran coincidentes con un fenómeno meteorológico con el que estaba relacionado semánticamente en el momento en que fue denominada: calor canicular asociada a determinada posición de la constelación Canícula, lluvias a la constelación Híadas "Las Lluviosas", enfermedades que "se mueven como los cangrejos / cánceres" a la constelación Cáncer...

Y estas posiciones serían fijadas hace 5.300 años, porque sólo entonces se dieron las asociaciones entre fenómenos astronómicos y meteorológicos, tal como ha sido heredado. Y parte de este conocimiento fue mantenido desde entonces por el cuerpo sacerdotal de las religiones Mistéricas de principio de época histórica, así como por artistas que los reflejaron en obras de arte y por participantes de los rituales sagrados de carácter agrícola de los días de fiesta, que los celebraban en las mismas fechas fijadas en el año 3300 adne.

 

Días de fiesta
Orden de la primera mitad de la 1a época agrícola. Días: 1, 14, 29, 50, 82, 90, 100, 122, 142, 145, 155 (bisiesto).

Orden de la segunda mitad de la 2a época agrícola. Días: 1, 15, 32, 52, 84, 93, 102, 123, 143, 147, 159.

 

Sigue: 3ª parte