Discurso de Obama en Egipto

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Publico hoy unos fragmentos del discurso de Barack Obama en el Cairo, dirigido a los musulmanes, bueno, en realidad se dirige al mundo entero. Un discurso con sabor a era acuariana, conciliador, impactante, novedoso, que rezuma sabiduría, tacto, diplomacia, amor y sensibilidad. Los musulmanes alabaron su talante conciliador a la vez que esperan que sus palabras no se las lleve el viento.

 

Soleika llop. http://abriendoconciencia.blogspot.com

No sabemos si Obama podrá cumplir con todas sus promesas pero lo que es innegable es que los términos empleados y la intención que subyace en su discurso es algo que ha quedado inscrito en la conciencia colectiva. Si analizáramos esta alocución desde una óptica simbólica, como si se produjera en nuestro pueblo celular, podríamos decir lo siguiente:

Una  parte  de nuestra psique, que hasta ahora había sido discriminada y considerada inferior por nuestro ego WASP (blanco, anglo sajón y protestante) ha accedido al poder. Nos referimos a un sector (de la psique) que fue esclavizado y menospreciado por la mente/ego personal y que, en virtud de la ley del péndulo, está subiendo al estrado con la intención de demostrar su potencial y sus habilidades.

Dicho sector “inferior” se ha vuelto muy influyente y está empezando a lanzar discursos conciliadores a todo nuestro pueblo celular/psíquico. Inferior, en el vocabulario de la psique, significa que ocupa poco lugar, que no ejerce mucho mando sobre el pueblo de tendencias e impulsos.

Hasta ahora, la facción más poderosa de la psique humana ha sido la que llevaba el estandarte de la testosterona (hormona masculina). Es la que actúa, emite, decide, impone, controla, agrede y busca las respuestas por fuera. Y la que fue relegada, dominada, sojuzgada e infravalorada es la facción femenina. Me refiero, no a las mujeres en concreto, sino al alma femenina, la que siente, la que es, recibe, percibe, capta, ama y se deja amar, la que busca las respuestas en el interior. Esta diosa está despertando de su letargo impuesto, Avalon vuelve a resurgir, emitiendo mensajes de unificación y concordia.

Los árabes e israelíes representan ambas polaridades, la femenina y la masculina. Hago aquí un inciso para comentar que, en el transcurso de una Terapia de Alquimia Genética, una persona me contó –refiriéndose a su pueblo celular- que estaba dividido en dos facciones enfrentadas y sin contacto alguno, una era árabe y la otra israelí. Entonces le sugerí que preguntara a los guías qué es lo que simbolizaban para ella ambos pueblos y eso fue lo que me dijo: “Los judíos son mi capacidad constructora, mi facultad de plasmación, mientras que los árabes representan mi capacidad para planear, pensar, idear, canalizar, recibir información de otras dimensiones de mi ser”. Y dado que ambos estaban enfrentados, en esta persona, la capacidad para planear e idear estaba totalmente desconectada de su facultad plasmadora, lo cual le generaba importantes problemas económicos.

En una meditación reciente, recibí la siguiente información: “Se están plantando las semillas de una alianza de civilizaciones, la cual representa al mismo tiempo la unificación de la psique humana. Porque, de la misma forma que el ser humano es una celulita del gran cuerpo de la Tierra, ésta es a su vez una célula del gran cuerpo galáctico, todo está interconectado. La consecuencia para la Tierra de esta alianza de civilizaciones será un tremendo avance a nivel tecnológico, pero también la posibilidad de poner en funcionamiento partes del cerebro humano que hasta ahora habían estado inactivas, destapando nuevas capacidades psíquicas. La posibilidad de viajar interdimensionalmente con la mente abrirá la de poder viajar físicamente y acceder a la tecnología necesaria para poder hacerlo”.

El triunfo de Obama en las elecciones sugiere que a esa famosa masa crítica que ha de permitir a toda la humanidad dar un salto cuántico hacia la dimensión de la supraconciencia, apenas si le falta un hervor.

Además, independientemente de sus alocuciones, Obama representa en sí mismo la unificación ya que nació de una madre norteamericana y de un padre musulmán y, a la par que estudió en EE.UU, fue educado en convivencia con la fe islámica.

A continuación algunos fragmentos del emocionante, magistral e histórico discurso de Barack Obama:

“Mientras nuestras relaciones se determinen por nuestras diferencias, estamos dando poderes a quienes siembran el odio en vez de la paz, a quienes promueven las guerras en vez de la cooperación que podría ayudar a nuestros pueblos a alcanzar la justicia y la prosperidad. Debe terminar este círculo de sospechas y discordias.

Debemos hacer un esfuerzo continuo para escucharnos, para aprender unos de otros, para respetarnos,  para buscar puntos en común. Reconocer nuestra humanidad común sólo es el comienzo de nuestra tarea.

Como hemos aprendido con la reciente experiencia, cuando un sistema financiero se debilita en un país, la prosperidad se quiebra en todas partes. Cuando una nueva gripe infecta a una persona, todos corremos un riesgo. Cuando un país persigue el arma nuclear, el riesgo de ataque nuclear crece en todos los países. Cuando extremistas violentos operan en una cordillera, la gente corre peligro al otro lado del océano. Y cuando se masacra a inocentes en Bosnia y Darfur, eso deja una mancha en nuestra conciencia colectiva. Eso es lo que significa compartir este mundo en el S.XXI y esa es la responsabilidad que tenemos unos con otros como personas.

La represión de las ideas jamás logra que estas desaparezcan. EE.UU respeta el derecho de que todas las voces pacíficas y que respetan la ley se hagan oír en todo el mundo incluso aunque no estemos de acuerdo con ellas.

La fe debería unirnos. Es por lo que estamos estudiando varios proyectos en EE.UU para unir a cristianos, musulmanes y judíos. A lo largo y ancho del mundo, podemos convertir el diálogo en un servicio interreligioso de forma que los puentes entre los pueblos conduzcan a  la acción, ya sea combatiendo la malaria en África o aportando ayuda humanitaria tras un desastre natural.

La Sagrada Biblia nos dice: “Benditos los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios. Todos los pueblos pueden vivir juntos y en paz. Sabemos que esa es la visión de Dios. Ahora, esa debe ser nuestra tarea en la Tierra. Que la paz de Dios sea con vosotros”.