6.
Paseo por el Golfo Tartessico. III
|
 |
Mapa de la ciudad Gadir
(Cádiz) también ocupando una isla y confundida con Tartessos, cuando
ésta ya había desaparecido, a partir de la llegada de los Romanos a la
Península. |
Antes de pasar a los siguientes
versos debemos hacer una observación muy importante porque el texto de Avieno
muestra una interpolación que se aparte del original del periplo que versificó,
y consecuentemente introduce un grave error. En efecto Avieno conocía Gadir tal
como se deduce del texto haciendo referencias a sus observaciones directas. Al
parecer Avieno fue procónsul de la Bética o con más posibilidad del Norte de
África, lo que justifica que personalmente visitó Cádiz y los parajes de su
costa. Por eso Avieno incide de nuevo en la confusión entre Gadir (Gades) y
Tartessos que era común entre los romanos por las razones que ya señalamos. Este
hecho hace que el texto original esté contaminado con una observación personal
de Avieno del S. IV d.C., cuando ya el paisaje del golfo había cambiado
totalmente y la barra arenosa que cerraba el estuario del Guadalquivir estaba en
el estado actual. Evidentemente esta confusión ha tenido mucho peso tanto en la
interpretación de Schulten como en la de Gavala. Para el primero la localización
de Tartessos estaba en la barra arenosa de Matalascañas (a la que denominó Isla
Cartare) que se prolonga hasta Bonanza, y se encuentra efectivamente "frente" a
Cádiz. Estudios geológicos recientes han demostrado que la barra se fue formando
progresivamente, quedando finalmente de noroeste a sudeste. En la época de
Tartessos (isla Cartare) sus dimensiones eran muy reducidas, mientras que en la
época de Avieno prácticamente tenía la disposición de principios del S. XX e
igualmente la desembocadura del Guadalquivir en Bonanza es la misma que hoy en
día. Por otra parte Gavala interpreta que el río Guadalete es el río Tartessos e
identifica Tartessos con Cádiz, tal como hicieron los romanos y siguiendo la
cita literal de Avieno en su confusión.
"Aquí se encuentran las amplias
costas del golfo tartesio y desde el río Ana, ya nombrado, hasta estos
territorios las naves tienen un día de trayecto. Aquí se halla la ciudadela de
Gadir, ya que en la lengua de los cartagineses se llamaba Gadir a un lugar
vallado. Esta misma ciudad fue denominada primero Tartessos , ciudad importante
y rica en tiempos remotos; ahora pobre; ahora, empequeñecida; ahora, arrumbada;
ahora, en fin, un simple campo de ruinas. Nosotros en estos parajes, excepto las
ceremonias en honor de Hércules, no vimos nada digno de admiración. En cambio,
tuvo tal poderío, incluso tal prestigio en épocas pasadas, si damos crédito a la
historia, que un rey altanero, y el más poderoso de todos los que a la sazón
tenía el pueblo maurusio, muy estimado por el emperador Octaviano, Juba,
entregado siempre al estudio de las letras y alejado por el mar que tenía en
medio, se consideraba muy distinguido con el honor del duunvirato en su ciudad."
(Vv 265-281).
El río Ana, anterior
estación del viaje, es el Guadiana que desemboca en lo que llama anteriormente
Golfo Galáctico o de los Celtas, porque habitaban sus costas pueblos de esta
cultura. Avieno identifica erróneamente Tartessos con Gadir que en su tiempo
está también muy decadente. El culto rey Juba II (50 a.C.- 23 d.C.) de Numidia
en la provincia romana de Mauritania, que poseía una importante biblioteca,
reconoce el esplendor pretérito de Tartessos, pues probablemente había leído
muchos textos antiguos algunos de origen cartaginés hoy desaparecidos. Obsérvese
como habla de las "amplias costas del golfo tartéssico" (sinus Tartessii).


|